En la Arena Estelar, por Isaac Asimov: En una galaxia muy, muy lejana …

En la Arena Estelar Book Cover En la Arena Estelar
Trilogía Imperio #1
Isaac Asimov
Ciencia Ficcion
Martínez Roca
Julio de 1991
202
9789682108624

Primera novela de la trilogía del Imperio Galáctico, encuadrada en el universo ficticio de la Saga de La Fundación. La acción se desarrolla cuando hay sólo 1099 planetas colonizados en la Galaxia. El planeta Tyrann (evidente alusión a la tiranía), ha conquistado 50 planetas en la región de la Nebulosa Cabeza de Caballo, entre los cuales los más poderosos son Nefelos, Rhodia y Lingane. Al comienzo de la historia el protagonista Biron Farrill, hijo del ranchero (administrador) de Widemos en Nefelos, está estudiando en una universidad de la Tierra. La mayoría de la superficie del planeta, devastado por una guerra nuclear, es inhabitable por su radiactividad. Biron se entera allí que su padre ha sido ejecutado por oponerse a los tyrannios. En búsqueda de aliados para defenderse del Comisario de Tyrann Simok Aratap y luchar por la independencia, Biron acude al Director de Rhodia Hinrik V oth Hinriad y al autarca de Lingane Sander Jonti, con inesperados resultados.

Reseñar “En la arena estelar” no es fácil cuando se viene leyendo de corrido toda la saga de Isaac Asimov, desde “Yo, robot” en adelante, por el simple hecho de que pareciera que ya no queda nada mas por decir que no haya sido dicho ya.
A mitad de la saga de los robots, uno ya empieza a darse cuenta porque a Isaac Asimov se lo toma como el máximo maestro de la historia de la ciencia ficción, y para aquel que piense que no lo es (como verán, no es mi caso), tampoco puede dejarlo excluido del título de “uno de los más grandes”.

El libro es uno de los primeros que escribió, allá por 1951. Anterior a este, solo tenemos “Un guijarro en el cielo”, publicado en 1950 (excluyendo “Yo, robot”, publicado en el mismo año).
La trama es simple, y el desarrollo de los acontecimientos también lo es. Muchas cosas son más o menos predecibles, y la sucesión de hechos que llevan a la conclusión, a veces parece un poco “forzado”, todo en pos de tener un pequeño “final feliz”, el cual es bastante cliché. Sin embargo, no podemos dejar de reconocer que esta historia es la primera de la Trilogía de Imperio.

Obviamente, para cuando fue escrita, no se tenía en mente que este libro iba a ser parte de un gran conglomerado de historias, de una saga que fue elegida como “la mejor saga de todos los tiempos”. Por lo tanto, si buscamos referencias futuras, o guiños en cuanto a los próximos relatos, no vamos a encontrar mucho, aunque tal vez si encontremos nombres conocidos para aquel que ya leyó la saga de Fundación.
Como conclusión del libro, tenemos un “final abierto” el cual nos puede dejar cierto margen de especulación.

Mas allá del contexto histórico, la historia tiene cierto peso en sí misma, ya que es en parte un anticipo a lo que vendrá después en el mundo del sci fi. A pesar de que el tema de los viajes espaciales, conquista de otros planetas, imperios galácticos, etc, ya era un recurso explotado para esta época, Isaac Asimov le agrega ese elemento de “intriga detectivesca” que se usara una y otra vez a lo largo de todos sus libros, o por lo menos, en los de su primer etapa como escritor. En ese sentido, el protagonista de la historia, Biron Farril, podría tomarse como un “pequeño Elijah Baley” (salvando las grandes diferencias en cuanto a la caracterización del personaje que hay entre uno y otro), demostrando durante toda la historia un poder de deducción que va llevando la trama para donde quiere el escritor.

En ese sentido, también podemos evidenciar un punto flojo del desarrollo de la misma, y es que la historia va tomando giros a veces un tanto forzados, sin llegar a ser totalmente ad hoc, pero que nos hacen pensar que no había muchas más alternativas que la elegida por los protagonistas. Un claro ejemplo es el romance central de la historia. Pareciera desde el primer encuentro entre protagonistas, que “estaban destinados a estar juntos”, aunque sin decirlo explícitamente en la historia. En cuanto a los personajes, cada uno está caracterizado de una manera cliché, haciendo la historia un poco plana.

Como curiosidad, podemos hacer paralelismo bastante gracioso con Star Wars, en cuanto a escenas que pareciera que Lucas se “robo” de este libro. Obviamente, no es más que una mención que se me vino a la cabeza al momento de leer el libro, y no estoy acusando para nada al gran director de haber plagiado alguna parte especifica del libro (quedaría para otro momento discutir hasta qué punto se puede tomar toda la ciencia ficción moderna como un robo a mano armada de historias de género escritas hace mas de 50 años).

En resumen, “En la arena estelar” es una historia simple, entretenida, corta, y que cumple la función de entretener. Si se acercan a esta historia pensando que van a encontrar en sus páginas el porqué de la grandeza de Isaac Asimov, capaz que se quedan con un sabor un poco amargo, ya que para llegar a ese punto creo que hay que centrarse en otros relatos, pero no significa que este libro deba ser dejado de lado.


Técnico en Seg. e Hig. Astrónomo y fotógrafo amateur. Administrador de Espacio Profundo, foro de astronomía amateur, y Trantor, blog de ciencia ficción. Lector acérrimo, y muchas mas cosas que por ahí quedarán.

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